






EN DEFENSA DE LA INDUSTRIA, EL TRABAJO Y LA SOBERANÍA PRODUCTIVA
El Sindicato del Gas acompañó ayer, 24 de setiembre, la movilización convocada por la Confederación de Sindicatos Industriales (CSI), en defensa de la industria nacional y en rechazo a la adhesión de Uruguay al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP).
Como trabajadores y como organización sindical, entendemos que la discusión sobre la inserción internacional de nuestro país no puede separarse de la discusión sobre qué industria queremos, qué trabajo queremos generar y qué capacidad productiva queremos preservar y desarrollar.
La CSI ha planteado que Uruguay no puede colocar la apertura comercial por delante de una estrategia nacional de desarrollo industrial. La preocupación sindical está vinculada a los posibles efectos que una mayor apertura, en las condiciones actuales, pueda tener sobre el empleo, las capacidades productivas nacionales y las herramientas de política pública necesarias para promover el desarrollo industrial.
Desde el Sindicato del Gas entendemos que la energía ocupa un lugar central en cualquier proyecto de desarrollo productivo. No existe desarrollo industrial sostenible sin energía suficiente, segura, competitiva y disponible para la producción. En ese marco, el gas natural constituye una herramienta fundamental para numerosos procesos industriales, por su capacidad de aportar energía térmica de forma continua y eficiente, y por su potencial para acompañar el desarrollo de nuevas actividades productivas.
Defender el desarrollo de la industria también implica defender una política energética que priorice la producción nacional, el acceso de la industria a la energía y el desarrollo de infraestructura, generando condiciones que permitan agregar valor en Uruguay y sostener empleos de calidad.
Por eso, como trabajadores del sector del gas, entendemos que la discusión sobre los acuerdos comerciales y la inserción internacional debe formar parte de una discusión mucho más amplia: qué modelo productivo y energético queremos para nuestro país.
No se trata de estar contra la inserción internacional de Uruguay. Se trata de discutir qué tipo de inserción queremos y al servicio de qué proyecto de país.
Queremos un Uruguay que produzca, que agregue valor, que desarrolle tecnología y capacidades propias, que utilice sus recursos energéticos para impulsar la producción y que genere trabajo digno y de calidad.
Porque cuando se defiende la industria, se defiende el trabajo, la energía como motor del desarrollo y el futuro productivo del país.
SINDICATO DEL GAS
En unidad, por la industria nacional, el trabajo, la energía y la soberanía productiva.
